Preocupado por los millones de refugiados, emigrantes y desposeídos, el brasileño Sebastião Salgado fotografió 41 países durante seis años y medio. ¿Por qué? «Tengo la esperanza de que, como individuos, como grupos, como sociedades, seamos capaces de pararnos a reflexionar sobre la condición humana en este cambio de milenio», escribía. «En su forma más primigenia, el individualismo sigue siendo la causa de la catástrofe. Tenemos que crear un nuevo régimen de coexistencia».